El mayor egoismo
No hay mayor egoismo en el mundo, que pensar que Dios entregó a su único hijo, para que todo aquel que cree semejante aberración, encuentre la vida eterna.
No hay mayor egoismo en el mundo, que pensar que Dios entregó a su único hijo, para que todo aquel que cree semejante aberración, encuentre la vida eterna.