Miradas sensitivas
Acariciar tus manos, pocas veces lo hago. Ellas, que siempre son protagonistas en el arte del amor, son las menos atendidas. Tan acostumbradas a dar todo en una caricia y conformarse con sentir el calor que ellas mismas provocan en mi piel. Permíteme prestarles la debida atención. Déjame palparlas, agradecerles …